La información proporcionada en este artículo es únicamente con fines informativos y no constituye asesoramiento financiero. Las inversiones en criptomonedas conllevan un alto grado de riesgo. Realiza siempre tu propia investigación.

FIFO cripto en varios exchanges: en Alemania cada cartera cuenta por separado

Quien tiene bitcoin en varios exchanges y en carteras propias calcula el plazo de tenencia por compartimento y no sobre el saldo total. Qué ordena el apartado 62 de la circular del BMF y por qué de ello depende el 31 de diciembre de 2026.

Dos bandejas planas de madera separadas, cada una con una fila de pesadas fichas metálicas, sobre un banco de trabajo oscuro; una mano retira la ficha delantera de la bandeja izquierda
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Quien tiene bitcoin en dos exchanges y en una cartera propia y vende una parte necesita saber qué lote se considera transmitido. De ello depende que la venta quede exenta o no. La respuesta se llama FIFO cripto y, en Alemania, no es la que la mayoría espera: el Ministerio Federal de Finanzas no calcula sobre el saldo total, sino por separado para cada cartera y cada cuenta de exchange. Una venta en la cuenta A no alcanza nunca a las unidades más antiguas de la cartera B, aunque lleven años allí.

Esa separación decide más en el otoño de 2026 que en los años anteriores. Por un lado, los proveedores declararán por primera vez ante la Oficina Central Federal de Impuestos por el ejercicio en curso, en aplicación de la ley alemana de transparencia fiscal de los criptoactivos, y cada uno por su cuenta. Por otro, el anteproyecto sobre el plazo de tenencia pretende que el 31 de diciembre de 2026 marque la frontera entre las tenencias anteriores protegidas y las nuevas, sujetas a tributación. Saber qué lote está en qué compartimento ha dejado de ser una cuestión teórica.

Qué significa el FIFO en cripto y por qué prevalece la identificación individual

FIFO responde a «first in, first out»: las unidades compradas primero se consideran vendidas primero. El término describe un método de consumo de existencias, es decir, una hipótesis sobre qué unidades de un saldo homogéneo salen en una venta parcial. En los criptoactivos esa hipótesis resulta necesaria porque un bitcoin no se distingue de otro bitcoin.

Solo resulta necesaria, eso sí, cuando no puedes atribuir las unidades una por una. La circular del Ministerio Federal de Finanzas sobre el tratamiento de los criptoactivos en el impuesto sobre la renta, de 6 de marzo de 2025, coloca la identificación individual en primer lugar en su apartado 61: para el orden de utilización rige el principio de identificación individual. Solo cuando esta no es posible se consideran transmitidos, a efectos del plazo de tenencia, los criptoactivos de una misma denominación comercial adquiridos primero.

La identificación individual significa que acreditas qué unidad concreta has vendido. En una cartera propia con accesos claramente separados y un registro sin lagunas, eso es posible. En una cuenta de exchange que agrupa ingresos y retiradas en un único saldo, por regla general no lo es. Por eso el FIFO es la regla en la práctica y no la excepción, aunque jurídicamente sea el segundo paso.

«Rige una consideración por cartera»: el apartado 62 de la circular del BMF

La frase decisiva está un apartado más allá. El apartado 62 arranca con estas palabras: «Es gilt eine walletbezogene Betrachtung», rige una consideración por cartera. Añade a continuación que, dentro de una cartera, el método elegido debe mantenerse hasta la transmisión completa de todos los criptoactivos de una misma denominación comercial en esa cartera.

Para ti eso significa que cada cartera y cada cuenta de exchange es un compartimento propio con su propio orden. Un FIFO que recorra todas tus tenencias en todas las plataformas no existe según este criterio administrativo. Quien lleva tres cuentas lleva tres órdenes. Es la suposición errónea más extendida en este asunto, y opera en los dos sentidos: la separación puede quitarte un plazo de tenencia cumplido que en realidad no tenías, y puede dejarte uno que habrías perdido en una visión conjunta.

La Administración tributaria mantiene esta lectura aunque suponga más trabajo para el inversor. El motivo se entiende: los registros de los que cabe deducir un orden nacen proveedor por proveedor. Un exchange no sabe nada de tu cartera de hardware.

Plazo de tenencia y cálculo de la ganancia siguen dos métodos distintos

El apartado 61 separa dos cuestiones que a menudo se mezclan. Para el plazo de tenencia rige que se consideran transmitidos los criptoactivos de una misma denominación comercial adquiridos primero. Para la valoración, es decir, la cuantía de la ganancia, la circular cita el método del coste medio y se remite para ello a una sentencia del Tribunal Fiscal Federal de 24 de noviembre de 1993. Por razones de simplificación, no obstante, también cabe presumir allí que las unidades adquiridas primero se transmitieron primero.

En la práctica puedes usar el FIFO para ambas cuestiones, pero no estás obligado. La duración de la tenencia se mide por el lote más antiguo del compartimento correspondiente y la ganancia puede calcularse sobre el precio medio de ese compartimento. Quien calcula ambas con FIFO se sitúa en el lado seguro del criterio administrativo y se queda con el estado más sencillo de llevar.

El artículo 23 de la ley alemana impone el FIFO solo para importes en divisa

Aquí hay un punto que muchas guías pasan por alto. No existe obligación legal de FIFO para los criptoactivos. El artículo 23, apartado 1, frase 1, número 2, de la Ley alemana del Impuesto sobre la Renta contiene en su frase tercera una ficción de FIFO, y está expresamente limitada: en caso de adquisición y transmisión de varios importes en divisa de la misma clase, debe presumirse que los importes adquiridos primero se transmitieron primero.

Los criptoactivos, según práctica constante, no son divisa, sino otros bienes económicos en el sentido de ese mismo precepto. La ficción de la frase tercera, por tanto, no les resulta directamente aplicable. Lo que vale para cripto está en la circular del BMF, y una circular es una instrucción administrativa dirigida a las oficinas tributarias, no una ley. Vincula a las oficinas, no a los tribunales. De ahí nace precisamente la controversia que se expone más abajo.

¿Está permitido el FIFO en Alemania?

Sí, y en doble sentido. El FIFO está permitido para el plazo de tenencia cuando la identificación individual no es posible, y lo está también, por razones de simplificación, para la valoración. Quien aplica el FIFO por cartera, lo documenta y lo mantiene sobre todo el saldo de una denominación comercial en esa cartera se mueve dentro del criterio administrativo.

La pregunta inversa es la más interesante: si el FIFO es obligatorio. La ley no lo impone para los criptoactivos; la Administración lo espera. Para la declaración eso significa que con FIFO no hay discusión y con otro método es posible que sí.

Una fila de archivadores abiertos sobre una mesa de cocina, junto a una vieja calculadora de bolsillo y un montón de recibos de papel, una mano hojea un archivador
El orden de cada cartera solo se acredita con un estado propio; Hacienda puede requerir los archivos que lo sustentan.

Ejemplo de cálculo: la misma orden de venta, dos carteras, dos efectos fiscales

Un ejemplo con cifras redondas muestra la fuerza de la consideración por cartera. Supongamos que tienes 0,2 bitcoin en dos compartimentos:

  • Cuenta en un exchange: 0,1 bitcoin, comprado el 1 de febrero de 2026 por 8.000 euros.
  • Cartera de hardware propia: 0,1 bitcoin, comprado el 1 de junio de 2024 por 5.500 euros.

El 20 de noviembre de 2026 vendes 0,1 bitcoin por 7.000 euros. El compartimento que uses decide el resultado.

Venta a través de la cuenta de exchange: el lote más antiguo de este compartimento es la compra del 1 de febrero de 2026. Entre adquisición y transmisión median unos nueve meses, así que el plazo de un año no se cumple. La operación está sujeta y termina con una pérdida de 1.000 euros, porque 7.000 euros de ingreso se enfrentan a 8.000 euros de coste de adquisición.

Venta desde la cartera de hardware: el lote más antiguo de este compartimento es la compra del 1 de junio de 2024, es decir, hace más de dos años. El plazo de tenencia se cumple y la ganancia de 1.500 euros queda exenta.

La misma cantidad, el mismo día, el mismo precio y, aun así, dos resultados completamente distintos. Un FIFO que cruzara plataformas consumiría en ambos casos el lote de 2024, porque es el más antiguo de todos. Eso es exactamente lo que descarta el apartado 62. Quien conoce la diferencia elige el compartimento a conciencia; quien no la conoce se entera por Hacienda.

La pérdida del primer caso, por cierto, no carece de valor, pero está muy atada: las pérdidas de operaciones de transmisión privadas solo pueden compensarse con ganancias de la misma clase, no con salarios, intereses o plusvalías de acciones. Hasta dónde llega esa compensación a lo largo de los años se explica más abajo, en el apartado sobre el límite de exención.

La opción existe por cartera y por denominación comercial

El apartado 62 concede dos opciones separadas. La primera rige por cartera: en cada compartimento decides de forma autónoma si aplicas la identificación individual, el método del coste medio o el FIFO. La segunda rige por denominación comercial, es decir, por tipo de moneda. Cuando se mantienen criptoactivos con denominaciones comerciales distintas a través de una misma cartera, existe en cada caso una opción separada.

Puedes elegir, por tanto, un método para el bitcoin en tu cartera de hardware y otro para el ether en esa misma cartera, y otro distinto para el bitcoin en la cuenta de exchange. Lo que no puedes hacer es cambiar de uno a otro dentro del mismo compartimento para el mismo tipo de moneda. Esa constancia es el precio de la opción.

El cambio de método solo es posible tras la venta completa

La vinculación no termina con el año natural, sino con el saldo. Según el apartado 62, el método elegido debe mantenerse hasta la transmisión completa de todos los criptoactivos de una misma denominación comercial en esa cartera. Solo tras una transmisión completa y una posterior nueva adquisición de criptoactivos de esa denominación puede cambiarse el método.

Un ejemplo: vendes todo el bitcoin de tu cartera de hardware y dos meses después vuelves a comprar bitcoin en esa misma cartera. Desde esa nueva adquisición, la elección de método vuelve a estar abierta. Pero mientras quede un solo satoshi de la antigua denominación en ese compartimento, se mantiene el método elegido en su día. Quien quisiera cambiar cada año, como permiten otras cuestiones fiscales, no encuentra aquí ninguna puerta.

LIFO y HIFO: la discrepancia entre el criterio administrativo y un tribunal fiscal

Junto al FIFO, la práctica conoce dos procedimientos más. Con LIFO («last in, first out») se consideran vendidas primero las unidades compradas en último lugar; con HIFO («highest in, first out»), las más caras. Ambos pueden reducir la carga fiscal, el LIFO sobre todo cuando lotes antiguos ya han cumplido el plazo de tenencia y se quiere dejarlos intactos.

El criterio administrativo no menciona estos procedimientos. Varios despachos fiscales informan, sin embargo, de una resolución del tribunal fiscal de Núremberg de 22 de enero de 2025 en la que el órgano habría considerado admisible el LIFO junto al FIFO, al faltar una previsión legal específica para los criptoactivos. Las versiones difieren en cuanto al número de autos y a la firmeza de la resolución, y no existe un pronunciamiento aclaratorio del Tribunal Fiscal Federal.

Para la práctica, la situación sigue siendo sobria: el FIFO coincide con lo que espera tu oficina tributaria. Otro método es defendible en derecho, pero con cierta probabilidad conduce a una controversia que tendrás que sostener y acreditar tú mismo. Quien se plantee esa vía lo consulta antes con un asesor fiscal y no en un foro. Nuestro análisis anterior que compara el FIFO y el LIFO en Alemania recoge el detalle.

Así llevas tú mismo el seguimiento de tus lotes cartera por cartera

El estado que debe sostener todo esto es asumible, pero hay que llevarlo por compartimento. Para cada cartera y cada cuenta de exchange necesitas una lista propia, y en esa lista cada entrada y cada salida recoge la fecha, la cantidad, el tipo de moneda, el precio en euros, las comisiones y la naturaleza de la operación. El apartado 102 de la circular formula el estándar de modo que cada operación de transmisión privada pueda reconstruirse de forma aislada y por sí misma.

En concreto, en cada línea figura al menos el símbolo o el nombre completo de los criptoactivos afectados, el número de unidades, la ganancia con el coste de adquisición y el ingreso de la transmisión, o bien el momento y el precio de compra y de venta, así como la duración de la tenencia. Quien no haya comprado en euros indica además el precio de mercado y la fuente de la que lo ha tomado. Una hoja de cálculo basta para eso; a partir de unos cientos de operaciones, un software fiscal de criptomonedas o un seguimiento de cartera hace el trabajo de forma más fiable, porque mantiene los compartimentos separados de oficio.

En un traspaso entre carteras propias, los datos de adquisición viajan con el lote

Un traspaso de una cartera propia a otra cartera propia no es una venta. No genera impuesto y no reinicia el plazo de tenencia. Lo que sí hace: traslada un lote de un compartimento a otro, y con ello cambia el orden en los dos.

Por eso los datos de adquisición originales tienen que viajar con él. El apartado 103 de la circular cita expresamente la documentación de las reasignaciones dentro de las carteras, a efectos de la aplicación por cartera del método del coste medio o del FIFO, entre la documentación que una oficina tributaria puede requerir. Enviar un lote del exchange a la propia cartera de hardware sin anotar la fecha de compra no hace perder el plazo de tenencia, pero deja sin forma de acreditarlo. Lo que conviene tener en cuenta además al cambiar de proveedor lo recogimos en el artículo sobre el cambio de exchange y el plazo de tenencia.

Qué declarará tu exchange a la Oficina Central Federal de Impuestos desde 2027

Hasta 2026, el orden de tus lotes era un asunto entre tú y tu declaración. Eso cambia. La ley alemana de transparencia fiscal de los criptoactivos obliga a los proveedores, en su artículo 9, apartado 1, a transmitir anualmente, a más tardar el 31 de julio, la información sobre los usuarios declarables a la Oficina Central Federal de Impuestos, por el periodo de declaración inmediatamente anterior. La transmisión se realiza por vía electrónica mediante un conjunto de datos oficialmente prescrito.

La primera declaración afecta así al año natural en curso y llega a la Administración en el verano de 2027. Qué datos se incluyen y por qué el importe declarado no es tu ganancia lo desglosamos en el análisis de la obligación de comunicación cripto y el importe bruto. Que los proveedores necesiten para ello una autocertificación fiscal tuya, y que las cuentas sin esa declaración puedan quedar restringidas, está en el artículo sobre la autocertificación en el exchange de cripto.

Una barrera baja de noche sobre un acceso vacío, faros a contraluz detrás de la barrera, asfalto mojado
Según el anteproyecto, el 31 de diciembre de 2026 debe separar las tenencias anteriores de las nuevas; la ley no está aprobada.

La declaración llega por proveedor, no como un saldo global

Aquí se cierra el círculo con la consideración por cartera. Se declara por proveedor, porque cada proveedor solo dispone de sus propios registros. La Oficina Central Federal de Impuestos recibe, por tanto, varios conjuntos de datos sobre la misma persona, uno por exchange, y ningún saldo global consolidado. Tu cartera propia, que ningún proveedor gestiona, no aparece en ninguno de esos conjuntos.

Al final cuentan dos cosas. Primero, la estructura de la declaración encaja con la estructura de la tributación: ambas van por compartimento. Segundo, tu propio estado es el único lugar donde los compartimentos se juntan. Si un cruce de datos plantea preguntas, por ejemplo porque un exchange ha declarado un volumen bruto elevado, ese estado es tu prueba. Sin él, la cifra del exchange queda sola sobre la mesa.

El 31 de diciembre de 2026 separa las tenencias anteriores de las nuevas

En paralelo a la obligación de comunicación avanza la reforma del plazo de tenencia. Según el anteproyecto, las ganancias de criptoactivos adquiridos después del 31 de diciembre de 2026 pasarían a estar sujetas con independencia de la duración de la tenencia; para las compras hasta esa fecha límite se prevé una protección de las tenencias. El proyecto no está aprobado: el Bundestag rechazó en octubre una supresión del plazo de tenencia, y una fecha de consejo de ministros esperada para mediados de octubre pasó sin acuerdo. El estado de la tramitación lo seguimos en el análisis sobre la protección de lo adquirido y la fecha límite del 31 de diciembre.

Si el anteproyecto llegara a ser ley en esta forma, el orden de cada compartimento ganaría aún más peso. De la fecha de adquisición de cada lote dependería entonces que pueda llegar a quedar exento. Y como el orden rige por cartera, el compartimento desde el que vendes determina si tocas tenencias protegidas o no. Quien quiera separar eso con limpieza más adelante necesita ya ahora las fechas de adquisición por cartera.

¿Puede Hacienda ver dentro de tu cartera?

Directamente, no. La información documentada en una blockchain es consultable por cualquiera, pero la seudonimización mediante claves públicas no permite extraer conclusiones directas sobre la identidad de contribuyentes concretos. La circular atribuye expresamente esa información a la esfera de los contribuyentes, que están más cerca de la prueba. La simple entrega de una clave pública no basta a la Administración para acreditar los hechos; pero si la comunicas, puede usarse para comprobar tus declaraciones.

De forma indirecta, el alcance es mayor de lo que parece. La Administración puede requerir informes fiscales y, con ellos, los archivos de los que se elaboraron, por ejemplo extractos de transacciones o archivos CSV. Tras agotar sus propias averiguaciones, por ejemplo a través de un explorador de bloques, la circular considera también proporcionado requerir capturas de pantalla de una cartera o de una cuenta de exchange. A ello se añade, en el caso de proveedores extranjeros, un deber de colaboración ampliado conforme al artículo 90, apartado 2, de la Ordenanza Tributaria alemana: tienes que esclarecer los hechos y procurarte los medios de prueba, mediante la descarga periódica y completa de los extractos de transacciones. Los registros que falten y las pérdidas de datos, por ejemplo tras una insolvencia de la plataforma o un ataque, corren según esa instrucción a tu cargo.

El límite de exención de 1.000 euros y la compensación de pérdidas

Dos cifras acompañan a cualquier cálculo de FIFO. La primera es el límite de exención: según el artículo 23, apartado 3, frase 5, de la Ley del Impuesto sobre la Renta, las ganancias quedan exentas cuando la ganancia total obtenida de operaciones de transmisión privadas en el año natural ha sido inferior a 1.000 euros. La palabra decisiva es límite: si la ganancia total alcanza los 1.000 euros o más, está sujeta en su totalidad y no solo en la parte que excede. Y el cómputo se hace sobre todas las operaciones de transmisión privadas del año, es decir, sobre todos los compartimentos juntos.

La segunda cifra se refiere a las pérdidas. Estas solo pueden compensarse hasta el importe de la ganancia que hayas obtenido en el mismo año natural de operaciones de transmisión privadas. Queda excluida la deducción de otros rendimientos; el traslado a ejercicios siguientes y el traslado al año inmediatamente anterior son posibles conforme al artículo 10d de esa misma ley, pero de nuevo solo dentro de la misma clase de renta. Para la elección del método eso significa que una pérdida en el compartimento reciente no es un cheque en blanco: solo sirve dentro de esos márgenes estrechos.

FIFO cripto: cada cartera cuenta por separado y el 31 de diciembre decide

La consideración por cartera no es una formalidad, sino la palanca de la que pende la exención de una venta. Tres pasos ponen tu documentación al nivel que exigirá 2027:

  1. Enumera los compartimentos. Anota por separado cada cartera y cada cuenta de exchange y asigna a cada lote su fecha de adquisición, su cantidad y su precio en euros. Un software fiscal o seguimiento de cartera se encarga de ello cuando hay muchas operaciones y mantiene los compartimentos separados.
  2. Descarga los informes de transacciones. Consigue en cada proveedor el historial completo como archivo mientras tengas acceso y guárdalo a salvo. Qué proveedores entregan informes utilizables está en la comparativa de exchanges; en las plataformas extranjeras rige el deber de colaboración ampliado.
  3. Elige el compartimento antes de vender. Comprueba en tu lista qué lote es el más antiguo del compartimento correspondiente antes de dar una orden. Los traspasos a una cartera de hardware propia están exentos, pero desplazan el orden y deben documentarse con la fecha de adquisición.

(19 de octubre de 2026. Este artículo no constituye asesoramiento de inversión. Los precios y las tarifas cambian; comprueba las condiciones con el proveedor antes de comprar.)

Preguntas frecuentes sobre el FIFO cripto

Nota de transparencia: Este artículo se elaboró con ayuda de inteligencia artificial y fue revisado por nuestra redacción antes de su publicación. Todas las cifras y afirmaciones se contrastaron con las fuentes primarias enlazadas en el texto. La imagen destacada fue generada con IA.

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